COVIAR y un estudio sobre consumo de vinos
Los resultados se conocerán a fines de 2019 y el objetivo es la estrategia para 2030
Leer másEn una industria donde solo 3 de cada 10 personas son mujeres, Finca Bandini construyó de manera natural un equipo con 58% de participación femenina. Más que una política puntual, la bodega consolida una cultura basada en la igualdad de oportunidades, el liderazgo inclusivo y la proyección generacional.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, sostiene que el talento no tiene género y el futuro de la bodega se continúa construyendo con todas las voces.
La evolución de los roles en la vitivinicultura
Si miramos la historia de la vitivinicultura argentina, vemos una industria profundamente ligada a la tradición. Durante décadas, incluso siglos, muchos de los roles dentro del sector estuvieron culturalmente asociados a determinados perfiles y géneros.
Hoy esa realidad está cambiando. El reciente informe presentado por Wines of Argentina nos muestra un dato claro: solo 3 de cada 10 personas que trabajan en la industria vitivinícola son mujeres, y menos del 35% ocupa posiciones de liderazgo.
Este número no es solo una estadística. Es un indicador de que todavía se está en un proceso de evolución.
También vemos algo interesante en cómo se distribuyen los roles:
Las mujeres tienden a concentrarse en áreas como Recursos Humanos, Marketing, Turismo y Calidad, mientras que los hombres predominan en sectores como Enología, Logística, Mantenimiento y operaciones técnicas.
Esto no habla de capacidades, sino de estructuras históricas. Y justamente ahí está la oportunidad.
Las áreas más nuevas o en transformación —como sustentabilidad, medio ambiente e higiene y seguridad— muestran mayor paridad. ¿Qué nos dice eso? Que cuando los espacios se diseñan con una mirada moderna, la igualdad no sólo es posible, sino natural.
La evolución de los roles en la vitivinicultura no significa reemplazar tradición, sino enriquecerla. Significa entender que el talento no tiene género. Que la innovación surge cuando hay diversidad de miradas. Y que la competitividad de una industria depende de su capacidad de atraer, desarrollar y retener a las mejores personas, sin distinción.
Además, la perspectiva de género no es sólo una cuestión social o ética, es una decisión estratégica.Las organizaciones que promueven liderazgo inclusivo son más productivas, más rentables y tienen mejor reputación.
En un contexto global donde los mercados valoran la sostenibilidad y la responsabilidad empresarial, la equidad se convierte en una ventaja competitiva.
La vitivinicultura argentina tiene hoy la oportunidad de dar un paso más: ampliar el acceso a formación técnica, generar espacios de liderazgo inclusivo y construir una industria que represente mejor el talento real que existe.
La evolución ya comenzó, el desafío ahora es profundizarla, con convicción y con acciones concretas. Porque no hay sostenibilidad sin equidad y no hay futuro sin diversidad.
El compromiso que nace desde la cultura organizacional
En Finca Bandini, la participación mayoritaria de mujeres —que hoy representa el 58% del equipo— no fue el resultado de una política impuesta ni de una acción coyuntural. Surgió de manera natural, como consecuencia de una cultura organizacional basada en la igualdad de oportunidades y en la valoración del talento por encima de cualquier otra condición.
Desde sus inicios, Federico Bandini, fundador y propietario de la bodega, ha sostenido una convicción clara: el desarrollo del proyecto debía construirse sobre la diversidad de miradas, el compromiso y la capacidad profesional de cada integrante del equipo. La igualdad, en este contexto, no es una tendencia, sino una forma de gestión.
Este enfoque también está profundamente vinculado con el carácter familiar del proyecto. Concebida como un legado que trascienda generaciones, la bodega proyecta su futuro en la figura de Amanda Bandini, actual vicepresidente, y en las próximas generaciones de la familia.
“Cuando pienso en vino, me vienen a la mente dos palabras: familia y conexión. Familia, porque crecí viendo a mis afectos compartir una botella en la mesa, hablando, riendo y reviviendo recuerdos. Fue mi familia la que me trajo a este viaje y me confió el papel que ocupo hoy, uno que espero transmitir a mis hijas algún día. Y conexión, porque el vino nos vincula: con nuestros antepasados que disfrutaron la misma bebida, con los amigos reunidos a la mesa y con el hogar mismo. No importa a dónde viajes en el mundo, siempre puedes encontrar una botella que te lleve de vuelta”, expresa Amanda Bandini.
La estructura organizacional también refleja esta filosofía. Hace algunos años, la bodega adoptó un modelo horizontal, con una base amplia y una brecha reducida entre los distintos niveles de responsabilidad. Este esquema promueve la participación activa, la escucha y la construcción colectiva de decisiones. En este entorno, todas las voces —sin distinción de género ni rol— encuentran espacio para proponer, opinar y liderar.
Desde sus comienzos y hasta hace tres años, el cargo de CEO fue ocupado por una mujer. Actualmente, la presencia femenina es mayoritaria en las áreas comercial (mercado interno y Estados Unidos), administrativa, marketing, hospitalidad y turismo. En sectores tradicionalmente masculinizados como finca, bodega, depósito, seguridad y mantenimiento, las mujeres también forman parte activa del equipo.
El resultado es concreto: un 58% de mujeres en su staff, una cifra que contrasta con el promedio de la industria vitivinícola argentina, donde aproximadamente el 70% de los puestos son ocupados por hombres.
“Siempre he dicho que lo más valioso que tiene una empresa es el grupo humano, es decir, todas esas personas que se ponen la camiseta todos los días y se comprometen año tras año en representar con excelencia un proyecto que tanto el empresario como empleados llamamos nuestro. Estoy sumamente orgulloso de saber que nuestra familia empresarial consiste en casi 60% de mujeres, esto no se ha logrado por leyes de género si no más bien por un análisis cuidadoso de lo que se requiere para llevar adelante cada tarea. Yo creo mucho en la capacidad extraordinaria de la mujer, su punto de vista y ejecución son incomparables.
Y es con orgullo que puedo decir que mi hija Amanda Bandini es quien lidera este proyecto de legado hacia el futuro. En este mes honramos todo lo que hacen las mujeres para sus familias, la sociedad y todo el mundo!”. Federico Bandini, dueño y fundador de la bodega.
En el marco de esta campaña, Finca Bandini busca dar un paso más y profundizar formalmente su compromiso con la perspectiva de género en el sector. La adhesión al manifiesto WOFA (“Women of Argentina”) representa el inicio de una nueva etapa: traducir una cultura ya instalada en políticas y acciones que acompañen y consoliden esta filosofía de trabajo.
Porque cuando la igualdad se vive como valor, el compromiso no es una declaración: es una práctica cotidiana.
“En el Mes de la Mujer quiero destacar algo que para mí es un orgullo: trabajar con un equipo comercial formado por 8 mujeres vendedoras.
En la venta de vinos, las mujeres aportan virtudes muy valiosas: sensibilidad para interpretar al cliente, capacidad de escucha, construcción de relaciones de largo plazo y una gran atención al detalle, cualidades clave en un producto donde la experiencia, la historia y las emociones son tan importantes como el vino mismo.
Su profesionalismo, compromiso y cercanía con los clientes hacen que nuestros vinos lleguen cada día a más personas.
Celebramos su trabajo y el enorme valor que las mujeres siguen sumando a la industria del vino ”. Amilcar Bortolamedi, Gerente Nacional de Ventas.
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Leer másLa Contienda Malbec Gualtallary 2022, proviene del Valle del Uco y se caracteriza por su frescura y elegancia. Refleja el espíritu de la bodega comandada por el joven enólogo Lucca Stradella.
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