Ser sustentables es cuidar la tierra, el agua, las plantas y el día a día de un equipo que está detrás de todos los detalles. No es un trabajo aislado, sino un conjunto de todas las partes.
Esta forma de relacionarse con el entorno fue reconocida con el Premio Oro en la categoría Prácticas Sustentables de la 21ª edición de los Best Of Mendoza’s Wine Tourism, el certamen que distingue a las propuestas de excelencia vinculadas con el turismo del vino en la provincia.
El galardón posicionó a Kaiken como la propuesta ganadora de su categoría y le permitirá representar a Mendoza en la competencia internacional de la red Great Wine Capitals, que se realizará en octubre en Hawke’s Bay, Nueva Zelanda.
“Más allá del premio o la placa, este reconocimiento refleja una filosofía cotidiana de trabajo y la manera en la que tomamos decisiones. La sustentabilidad no es para nosotros un elemento discursivo, sino parte de la identidad con la que pensamos cada proyecto en Kaiken y Ramos Generales”, afirma Mariana Cerutti, Gerente de Hospitalidad de Bodega Kaiken.
Del trabajo en la viña a la hospitalidad
Para Kaiken, la sustentabilidad no se limita a una práctica ni a un área específica. Es una manera de tomar decisiones y de vincularse con el lugar donde nacen sus vinos.
En sus viñedos, la bodega aplica principios de agricultura regenerativa y utiliza riego por goteo, acompañado por monitoreos que permiten conocer las necesidades reales de las plantas y optimizar el uso del agua.
“La sustentabilidad atraviesa todas las áreas de la empresa, desde el viñedo hasta la bodega y la propuesta de enoturismo. Creemos que la clave para gestionar responsablemente los recursos es medir y tomar decisiones basadas en datos”, explica Nicole Monteleone, ingeniera agrónoma de Bodega Kaiken.
En la bodega, el compromiso se extiende al uso eficiente de los recursos, la gestión responsable de los efluentes y la medición de la huella de carbono, con el objetivo de identificar oportunidades de mejora y reducir progresivamente su impacto ambiental.
A partir de este trabajo, la bodega logró reducir aproximadamente un 50% la cantidad de agua utilizada para el riego durante los últimos años y mejorar cerca de un 10% anual el contenido de materia orgánica de los suelos.
“La sustentabilidad atraviesa todas las áreas, desde el viñedo hasta la bodega y la propuesta de enoturismo. Creemos que la clave para gestionar responsablemente los recursos es medir y tomar decisiones basadas en datos”, explica Nicole Monteleone, ingeniera agrónoma de Bodega Kaiken.
Qué experiencias se pueden disfrutar en la bodega
La propuesta de hospitalidad de Kaiken nace de la misma mirada. En la bodega y en Kaiken Ramos Generales, su restaurante, los visitantes pueden recorrer los viñedos, conocer la vida cotidiana de la finca, descubrir sus vinos y disfrutar de una propuesta gastronómica que pone en valor los fuegos, los productos de estación y el entorno.
“No es solo tierra de vinos, sino un hogar y un espacio de refugio donde conviven distintas especies. Las ovejas, los caballos, los insectos y las plantas son parte de nuestra cotidianeidad y de la manera en la que compartimos este lugar con quienes nos visitan”, agrega Cerutti.
El trabajo con productores, emprendedores y la comunidad
La relación con la comunidad también forma parte de este concepto. Kaiken desarrolla visitas educativas y proyectos de huertas escolares, acompaña a organizaciones y comedores de la zona y trabaja con pequeños productores y emprendimientos locales.
En su tienda incorpora, además, productos con un propósito social o ambiental, como textiles realizados por mujeres tejedoras, mochilas confeccionadas a partir de silobolsas recuperadas y anteojos elaborados con plástico reciclado.
“Son distintas expresiones de una misma idea: un hogar no se define solamente por el espacio que ocupa, sino también por la manera en la que se lo cuida y por las personas con las que se lo comparte”, afirman desde la bodega.
De esta manera, el Oro en Prácticas Sustentables reconoce así una propuesta que integra producción, naturaleza, hospitalidad y comunidad. Para Kaiken, el desafío es continuar profundizando este camino: cuidar el territorio donde nacen sus vinos y, al mismo tiempo, abrir sus puertas para que quienes lo visitan puedan conocerlo, disfrutarlo y comprender por qué merece ser preservado.
3 PROPUESTAS PARA DESCUBRIR KAIKEN Y RAMOS GENERALES
JUEGO DE BLEND
Una experiencia ideal para compartir en familia o entre adultos. Incluye visita guiada por los viñedos, la bodega, la Cava del Ángel y degustación de vinos. Se trata de un juego participativo donde cada visitante podrá crear su propio corte, mientras que los niños -y adultos- diseñan la etiqueta.
CAFETERÍA EN KAIKEN RAMOS GENERALES
Una propuesta pensada para disfrutar de un café al aire libre, con una carta de acompañamientos que incluye opciones como medialunas de manteca recién horneadas, scons con mermelada de naranjas, tostado, labneh y granola.
La experiencia se completa con una variedad de cafés —espresso, long black, latte, flat white, cappuccino, café con leche y cortado—, además de opciones frías como ice latte e ice long black, cedrón de Cachi y prensados.
MENU FAMILY STYLE
Pensado para almuerzos de 2 a 10 personas, el Menú Family Style propone una experiencia semi-estructurada que combina la dinámica de una comida compartida con la posibilidad de que cada comensal elija su plato principal.
La propuesta incluye tres entradas y dos postres servidos al centro de la mesa, pensados para compartir, mientras que cada persona puede elegir su principal entre cinco opciones. Los tres pasos se maridan con vinos de las líneas Divina o Kaiken Ultra, y aguas con o sin gas.