Los tips para el éxito gastronómico
Mauro Colagreco y sus puntos de base para seguir triunfando al hacer lo que ama
Leer másEs increíble la versatilidad de las frutas. Además de ser uno de los elementos fundamentales para una alimentación saludable, contienen propiedades que van desde lo textil hasta lo medicinal, demostrando su importancia en nuestro desarrollo como especie desde tiempos inmemorables.
Debido a su cualidad inherentemente natural, sufrieron adaptaciones con el clima, entorno y otros constituyentes externos, produciendo una enorme variedad de formas y colores que muchas veces se encuentran en una única región del planeta. A continuación, conocerá las frutas más exóticas y peculiares de cada rincón de la Tierra y se inspirará para seguir descubriendo las maravillas de nuestro hogar en alguno de los mercados de la región que no se puede perder.
Delicias orientales
Asia y su ancestralidad han dado origen a algunos de los frutos más peculiares cuando de apariencia se trata. El rambután, conocido también como achotillo, es una pequeña fruta nativa del sudeste asiático que parece más un espécimen acuático que un alimento. Su cáscara rojiza posee pequeñas protuberancias a modo de espinas, contrastando con un interior de sabor dulce, suave y de textura suculenta.
Las formas no siempre son obra de la naturaleza. En Japón, un ingenioso agricultor de sandías decidió atender a una queja común de las familias sobre el almacenamiento de esta fruta grande y redonda. Así, comenzó a cultivarlas en recipientes cuadrados de vidrio dándoles una curiosa y geométrica apariencia. Hoy en día, existen en diversos tamaños y son conocidas en todo el mundo.
¡El aspecto no lo es todo! En países como Malasia, Brunéi e Indonesia existe el durián, cuyo exterior no es nada de otro mundo, sin embargo, se ha hecho famoso por poseer un fuerte y desagradable olor. Aunque es una rica fuente de fibra y vitamina C, algunos gobiernos han llegado a prohibir su consumo por su pésimo aroma.
Las raíces africanas
Es indiscutible la importancia de África como la tierra originaria de nuestra especie y de muchas otras de la flora y fauna. La isla de Madagascar, por ejemplo, es donde nacen las especies más conocidas de los increíbles baobabs cuyo fruto tiene una pulpa en forma de pequeñas piedras blancas. Contiene cualidades antioxidantes y altamente nutritivas, por lo cual, su comercio y compuesto calórico se han popularizado en los últimos años.
El ackee, una fruta emblemática de Jamaica, tiene también sus orígenes en el continente africano. Su rojizo exterior esconde tres semillas oscuras y un interior blanquecino, la única parte comestible. La cáscara y las pepitas son altamente tóxicas, por lo tanto, además de retirarlas es necesario cocinar la pulpa para poder preparar deliciosas recetas caribeñas.
Hacia el sur del continente, en la región del desierto del Kalahari, es donde se encuentra el kiwano, también conocido como pepino africano. El fruto se cultiva hoy en la Argentina, Chile, Australia y Estados Unidos, popularizándose por su sabor, el contraste de su exterior amarillo con protuberancias en forma de cuerno y su suculento interior verdoso.
La vastedad de las Américas
Nuestra región se destaca por su extensión latitudinal, la cual abarca todos los climas y cuenta con áreas de una riqueza de fauna y flora inmensurable. Con orígenes en Centroamérica, la pitahaya llama la atención por sus colores vibrantes y su dulce interior con pequeñas semillas oscuras. Debido a sus cualidades nutricionales, se ha vuelto muy popular para las dietas modernas en todo el mundo.
En la selva amazónica, hay una vastedad de especies tan grande que se estima que exista una gran parcela aún sin descubrir. Una fruta caracterizada por su sabor dulce y peculiar es el guaraná, una palabra en la lengua tupí-guaraní cuyo significado es “fruta semejante a los ojos de las personas”, una definición muy acertada sobre su aspecto. En Brasil, aunque el fruto en sí es poco popular, se comercializan incontables bebidas y productos derivados de él.
Trasladándonos a la cordillera de los Andes y presente en recetas milenarias, la chirimoya ha sido una importante fuente de alimento desde tiempos prehispánicos. De la misma familia de la guanábana, tiene una forma más achatada y es considerada uno de los frutos de sabor más exquisito de nuestro continente. Algo que vale la pena probar si aún no ha tenido la oportunidad.
Diversidad global
Aunque la mayoría de lo que puede ser considerado exótico se encuentre en las regiones mencionadas anteriormente, no hay duda de que todas las partes del mundo guardan sus propios tesoros frutales. En Australia, por ejemplo, crece la ciruela kakadu cuyo color verde da una pista de su nivel cítrico, pues es la fruta con más concentración de vitamina C en el mundo.
Por último, en las islas de Micronesia y la Polinesia Francesa se halla el fruto del árbol de hala, un peculiar espécimen que es considerado por muchos como la fruta más hermosa del planeta. Se constituye por falanges de cáscara gruesa la cual contiene en su interior la dulce pulpa comestible. Lo que llama la atención es la manera en la que los intensos colores cálidos del interior se van suavizando hasta llegar a la semilla.
Si estos frutos, con toda su peculiaridad, son los ya descubiertos, queda para la imaginación saber sobre los que aún se esconden en las profundidades de los lugares más remotos del planeta.
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